Cuautepec vivió una de sus jornadas más multitudinarias y emotivas del inicio de año. Más de 5,000 personas se congregaron este 4 de enero en el parque Edén Juventino Rosas para celebrar el Día de Reyes en un evento encabezado por el diputado federal Emiliano Álvarez, quien llevó al corazón del barrio uno de los espectáculos más representativos de la identidad popular mexicana: la Lucha Libre.
Desde temprana hora, familias completas comenzaron a arribar al parque, que se transformó en un punto de encuentro comunitario.
Las imágenes aéreas y a ras de ring dan cuenta de una convocatoria masiva, con un público que rodeó por completo el cuadrilátero y desbordó los accesos del recinto, reflejo del arraigo, la organización y el orgullo de los habitantes de Cuautepec.
El cartel incluyó a más de 20 luchadores profesionales, figuras reconocidas del pancracio nacional, quienes ofrecieron un espectáculo que fue celebrado por chicos y grandes.
La lucha libre, considerada patrimonio cultural del país, se convirtió una vez más en un lenguaje común que une generaciones y refuerza el sentido de pertenencia en uno de los barrios más emblemáticos del norte de la Ciudad de México.
El festejo no se limitó al espectáculo deportivo. Como parte central de la celebración de Reyes Magos, cientos de niñas y niños recibieron regalos, entre ellos bicicletas, juguetes y diversas sorpresas, en un ambiente festivo marcado por la convivencia familiar y la alegría colectiva. Para muchos pequeños, el evento representó su principal celebración de Reyes, en un espacio público lleno de seguridad y entusiasmo.
Este acto cerró una serie de actividades decembrinas impulsadas por Emiliano Álvarez en distintas zonas del norte de la ciudad, orientadas a fortalecer el tejido social, recuperar el espacio público y ofrecer alternativas culturales y recreativas para las familias.
La alta participación ciudadana confirmó la relevancia de este tipo de encuentros en comunidades donde la identidad barrial y la vida colectiva siguen siendo un eje fundamental.
Cuautepec, históricamente reconocido por su carácter trabajador y solidario, mostró una vez más su capacidad de organización y su orgullo comunitario, en una celebración que combinó tradición, espectáculo y convivencia, dejando una postal clara: cuando el barrio se reúne, lo hace en grande.
